Una decisión histórica

Boletín Informativo

La votación en la Cámara de Diputados para reformar el artículo 19 constitucional nos regaló una buena noticia: se han aprobado los nueve delitos inicialmente sugeridos como graves, haciéndolos merecedores de prisión preventiva oficiosa.

377 votos a favor, 96 en contra y 5 abstenciones fue en lo que culminaron varios meses paseando arriba una montaña rusa de información, dimes y diretes. ¿Qué te parece regresar en el tiempo y recordar los pasos hacia esta histórica culminación?

Crónica de un voto anunciado

El 6 de diciembre de 2018, el Senado aprobó incluir los delitos de feminicidio, abuso sexual contra menores, robo a casa habitación, robo a transporte de carga, desaparición forzada, uso de armas exclusivas del ejército, robo de hidrocarburos, corrupción y uso de programas sociales con fines electorales como delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa.

Sin embargo, el 18 de enero amanecimos con la noticia de que la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados informaba que sólo los últimos tres delitos se aprobarían.

El 22 de enero el coordinador de MORENA en la Cámara Baja, Mario Delgado, comentó que estaban considerando aprobar la minuta enviada por la Cámara Alta, asegurando que la reforma se analizaría durante la primera sesión del segundo periodo ordinario, es decir, el 1 de febrero.

Fieles a su estilo, pasó casi un mes para que finalmente se tocara el tema. En ese tiempo vimos cómo el Palacio de San Lázaro recibía a más de 60 ponentes, entre funcionarios, abogados, magistrados, organizaciones civiles, académicos, expertos y organismos defensores de los derechos humanos, quienes participaron en una serie de audiencias públicas para expresar variados puntos de vista respecto al tema.

Durante estas sesiones se sugirió reformar OTRO artículo, el 16, para hacer obligatorio al Ministerio Público el presentar ante un juez a los acusados de los delitos sugeridos, y sería éste quien determinaría la medida de “prisión preventiva justificada”.

Esta recomendación no prosperó, como tampoco lo hizo la propuesta de los partidos de oposición durante la sesión del martes 20 donde POR FIN se votó la reforma (PAN, PRI y MC sugerían que el Ministerio Público fuera obligado a solicitar la prisión preventiva a los jueces, evitando la judicialización de manera directa).

Dos meses, miles de opiniones encontradas, plana tras plana de noticias donde el “sí”, el “siempre” no y otro “siempre sí” abarcaban los titulares, todo esto desembocó en una decisión que pudo haberse tomado mucho antes.

Sin embargo, esta vez es positivo que el poder legislativo y el ejecutivo estén alineados. La prisión preventiva oficiosa es un paso en la dirección correcta, una poderosa herramienta hacia un México con menos violencia.

Es cierto, ahora los juicios deberán llevarse a cabo con mayor celeridad y las investigaciones necesitan ser más eficientes para evitar que una persona inocente pise la cárcel, pero la esencia de imponer sanciones mucho más graves para estos delitos seguramente disuadirá a muchos de cometerlos, y quienes lo han hecho ya no disfrutarán de esa puerta giratoria que tantas veces les dio una libertad que no merecían.

El tiempo dirá si este logro ciudadano rinde frutos; por lo pronto, hoy podemos sentirnos un poco más seguros al dejar nuestro hogar para ir al trabajo, y las familias de mujeres asesinadas o niños violentados recibirán la justicia que tanto merecen.

Según José Refugio Muñoz López, vicepresidente ejecutivo de CANACAR, el robo a vehículos pesados se incrementó 146% entre 2010 y 2018; de éstos, 85% fue cometido con violencia. La reforma al artículo 19 constitucional promete ser un aliado en la lucha para erradicar éste y otros delitos

Patrocinadores