Hablemos sobre la Ley de Sistemas de Ahorro para el Retiro

Boletín Informativo

Hace un par de días días, el pleno del Senado aprobó y regresó a la Cámara de Diputados la minuta de reforma a la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro (SAR).

Este tema es de gran interés para nuestras Cámaras y Asociaciones, vale la pena hacer un recuento de la ley original y sobre todo, mirar hacia adelante, ya que la primera "generación AFORE" está a un par de años de entrar en edad de retiro.

El futuro, visto hace 20 años

En 1997 fueron creadas las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORES), instituciones financieras que administrarían fondos de retiro y ahorro de los afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), reguladas por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR).

Cada trabajador contaría con una cuenta individual y los depósitos serían aportados por él mismo, el patrón y el estado, de manera bimestral.

El dinero se invertía para generar rendimientos e incrementar el saldo al momento del retiro. El trabajador sólo podía hacer retiros por ayuda de gastos matrimoniales y por desempleo, con una serie de restricciones.

Una situación imprevista

Según la Asociación Mexicana de Administradores de fondos para el Retiro (AMAFORE), en 2021 comenzará a jubilarse la primera “generación AFORE”. Sin embargo, de alrededor de 40 mil personas que acumulen 65 años y 1,250 semanas de cotización al IMSS, sólo el 30% podrá obtener una pensión.

Asimismo, en el régimen original la aportación propuesta por el gobierno mexicano era la más baja entre los países de la OCDE, de sólo el 6% del salario. Es por eso que en los últimos años hemos visto un incremento en los esfuerzos del gobierno por fomentar el ahorro voluntario.

Modificando la ley

En abril de este año, la Cámara de Diputados aprobó una reforma a la Ley de AFORES, la que precisamente el Senado acaba de revisar, aprobar y devolver a la Cámara Baja para ajustes.

Entre otros detalles, propone que los trabajadores reciban rendimientos más altos, además de que puedan retirar sus ahorros voluntarios antes del retiro sin restricción temporal.

Un punto controversial es que el cobro de comisiones ahora se compondrá de dos partes: una comisión por el saldo y otra por el rendimiento de las inversiones.

Asimismo, se permitirán inversiones en nuevos instrumentos financieros, incluyendo valores extranjeros, para diversificar la cartera de inversión.

¿Y hacia el futuro?

Las AFORES no serán suficientes para que muchas personas en retiro mantengan una buena calidad de vida, ya que la tasa de remplazo actual es del 30% (es decir, un jubilado recibirá el 30% de su salario actual).

Hay opciones para solucionar esta situación; el ahorro voluntario en el periodo de enero a julio de 2019 aumentó un 24.3% con respecto al mismo periodo del año anterior.

Asimismo existen alternativas además del ahorro voluntario para que quienes hoy comienzan a trabajar tengan una vida digna cuando lleguen a la edad de retiro: seguros, planes privados de retiro, fondos de inversión… el siguiente paso es sumar esfuerzos para que estos mecanismos sean más amigables, ya que hoy todavía son percibidos como opciones exclusivas para grandes inversionistas.

En cuanto a la situación de muchas personas cercanas a la edad de retiro, el tema será abordado durante la 4a Convención Nacional de AFORES, este 9 y 10 de octubre. Sus organizadores prometen analizar soluciones como un posible ajuste en los parámetros de pensión o el adelanto de semanas de cotización. Estaremos pendientes del desarrollo de estas discusiones.

En México todavía nos falta cultura del ahorro, pero nunca es demasiado pronto para comenzar. ¿Tú qué herramientas usas para asegurar tu futuro?

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