Don Javier Galván, mueblero excepcional y digno de ejemplo

Don Javier Galván Cárdenas es un hombre feliz y le encanta lo que hace: los muebles.
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Don Javier Galván Cárdenas es un hombre feliz y le encanta lo que hace: los muebles. Él es quien los diseña, es su pasión. Todos los días brotan nuevas ideas. La innovación también es su fuerte. Para eso no hay edad, solo talento.

Estas cualidades es lo que han hecho que su empresa Galvan's Art And Design Furniture, tenga liderazgo nacional. Lo ha logrado por la creación de sus mesas de comedor de mármol. El primero en México en diseñarlas, desde luego con todos los complementos de este tipo de muebles. Su empresa tiene presencia a nivel nacional y esporádicamente exporta a Estados Unidos, Canadá y Europa, pero su gran proyecto de internacionalización ya está en puerta.

Precisamente por ese liderazgo y trabajo excepcional, es por lo que la Asociación de Fabricantes de Muebles de Jalisco (Afamjal), a la que pertenece desde hace años, lo propuso para recibir el galardón de “Industrial Distiguido 2018”, que entrega el Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco (CCIJ). En charla con Axópolis.com, se mostró muy agradecido por la distinción. En principio no lo creía. No estaba seguro de merecerlo, pero quien lo eligió le dejó muy claro que su trabajo es digno de ser reconocido y aceptó.

Ser empresario, dice, es “dificilísimo”. La carga impositiva que les pone el gobierno es excesiva. También en el IMSS es complicado. Señala que sería mejor y hasta menos costoso contratar un seguro médico para sus empleados y tener a un médico de planta en la empresa. Sin embargo quien tiene verdadera vocación de empresario, no se baja del proyecto a la primera. Señala que como lo dice la Biblia, “hay tiempos de vacas gordas de vacas flacas”. En este último se tiene que demostrar que se cuenta con vocación y ganas de salir adelante, poniendo en práctica la innovación.

Relata que desde niño ha sido feliz. A las edad de seis años tuvo su primer empleo. Fue en una fábrica de cajas de cartón, propiedad de una de sus tías. Acudía a la escuela y luego a trabajar porque en casa se tenían carencias. Don Javier es tapatio. Es el de enmedio, de un total de nueve hijos de don Francisco Galván Chávez y doña María Cárdenas Lomelí, sus padres, ambos de feliz memoria. Recuerda que pese a las carencias, todos en su casa pudieron estudiar. La cultura del esfuerzo y trabajo los hizo salir adelante con éxito. “Cuando tuve mi primer trabajo, a los seis años, me pagaban tres pesos. El cincuenta por ciento se lo daba a mi madre y el otro me alcanzaba para ir al cine y comprarme mi ropa”, recuerda con un sonrisa de satisfacción.

Luego trabajó con un tío que fabricaba zapatos de futlbol. Estaba feliz, ya que era su deporte favorito y pese a que trabajaba y estudiaba, también tenía tiempo para jugar. Estuvo en el famoso Club Deportivo Oro. Fue delantero y defensa, llegó a estar en las reservas profesionales. Pero no solo tenía tiempo para el deporte, también para los juegos de niños de aquel tiempo. “La traes”, el trompo, “los encantados”, etc. Siguió con sus estudios y después trabajó con uno de sus hermanos en un taller de embobinado de motores. Allí se convirtió en tornero.

Estudió en la Universidad de Guadalajara la carrera de Ingeniero en Comunicaciones y Electrónica. Al egresar un amigo lo recomendó con su hermano, que tenía una pequeña empresa en donde fabricaban y comercializaban radios. Allí fue en donde descubrió que tenía el gran don de las ventas. Pasó por varios cargos y al llegar a ventas, se relacionó con las mueblerías, a donde les vendía el producto. Era tan excelente en su trabajo, que luego varios le pidieron que fuera su representante y de esa manera incursionó en el sector mueblero.

No pasó mucho tiempo en el que se decidió ser fabricante, ya que con el tiempo fue absorbiendo alguna de las pequeñas empresas de las que era representante. Empezó haciendo antecomedores y muebles de poliester. En el año de 1975 fundó la empresa PEIJ, que son las primeras letras de los nombres de sus hijos. Se llegó la crisis del 82 y tuvo que reconvertirse, pero nunca se dio por vencido. Creó Exportaciones Rústicas, en donde el 100 por ciento de su producción se vendía en Estados Unidos, pero a los siete años los chinos invadieron el mundo con sus muebles y se vio en la necesidad de retomar el mercado nacional. Pero un empresario exitoso, siempre tiene nuevas ideas y las aterriza pese a todo.

Hace doce años creó Galvan's Art And Design Furniture donde el éxito ha sido más que manifiesto y acaba de crear otra marca que es Barilé, donde hace muebles de los tambos de resina que les quedan. La creatividad y el ingenio siempre presentes. Durante la entrevista comentó que sin duda lo mejor para el industrial es afiliarse a un organismo empresarial. Allí tienen apoyo en varios sentidos. Por ejemplo en Afamjal, entre otros muchos, está el hecho de que van a eventos de muebleros a lugares como Milán, en Italia y de allí nacen nuevas ideas y también nuevos negocios. La asociación es fundamental para el desarrollo de las empresas.

Su pasión es el trabajo, pero en sus ratos libres le gusta hacer ejercicio y por supuesto estar con la familia. Admira a personalidades de la talla de Nelson Mandela, de la Madre Teresa de Calcuta y por supuesto el Rey del Futbol, Pelé. Asegura que ve un futuro promisorio, un Jalisco pujante, porque es un hecho que el estado es parte importante del desarrollo de la economía mexicana y dentro de ella, el sector mueblero de la entidad ocupa el segundo lugar nacional. Un gran orgullo.

Fuente: Axópolis

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